Aprendiendo de emprendedores

En teoría me he dedicado a asesorar a emprendedores. Yo siento que la realidad es muy distinta, tanto en Startup Perú y en mayor medida en UTEC Ventures, yo me dedicaba a aprender de ellos. En este post les comparto algunos aprendizajes que se me han quedado grabados.

La competencia puede ser buena: 

Ernesto de Olazaval, co-fundador de Comunal, me contó cómo perdió el sueño por la entrada de WeWork a Perú y hasta escribió este post del tema. Pero él siempre me destacó los beneficios, ya que la entrada de WeWork educó al mercado sobre la categoría de co-workings. Este impulso, complementando con la buena ejecución de Comunal, los ayudo a crecer de 4 a 12 edificios, multiplicar por 5 su número de usuarios y escalar a México. 

Jose y Eugenio de Diloo también recibieron un susto similar con la entrada de Glovo y esa sensación solo empeoró cuando se enteraban que venía Rappi. Al final, Rappi terminó adquiriendo Diloo, probando que la competencia puede ser buena. 

Cash isn’t always king

Luego de conversar con Juan Dulanto, un emprendedor en serie, me quedó claro que levantar capital no es la clave para el éxito. Juan levantó $17mm para Washio de inversores reconocidos como Ron Conway y hasta Ashton Kutcher, y terminó quebrando. Levantar plata es el medio, no el fin. El fin está más alineado a generarle valor a tus clientes mientras tu negocio captura el valor con márgenes que por lo menos sean sostenibles. 

Clientes > inversionistas

Cuando Ragi Burhum me contó de su startup, AmigoCloud, mi reacción fue ofrecer conectarlo con inversores. Hasta ese momento, lo que más valoraban los emprendedores que había conocido era que los conecte con inversores. Ragi me dejó claro que lo más valioso era que lo conecte con posibles clientes. El dinero de clientes es el más barato ya que no viene con la inminente dilución de cualquier ronda de capital y además, muchas veces es recurrente. La obsesión por conseguir más clientes (y no más inversores) fue una de las claves para que AmigoCloud sea comprada por $16MM. 

Saber decir no

Me escribió un cliente corporativo pidiendo que los conecte con Crehana. Rápidamente hablé con Diego Olcese, CEO de Crehana, y su respuesta fue “gracias, pero no”. En ese momento, Crehana estaba enfocado en B2C y no se podían desenfocar. Luego invité a Diego a una charla que le daría exposición a Crehana y nuevamente me dijo “gracias, pero no”. Y no es que Diego sea mala onda, pero Diego encarna el enfoque necesario para priorizar lo más importante del negocio. Y muchas veces eso significa decir que no a oportunidades que parecen interesantes. 

La importancia del mercado

Luego de ser CMO de Cabify, Courtney McColgan me convenció de la importancia del tamaño del mercado. Tan convencida estaba que cuando creo Runa,empezó directamente en México, el mercado más grande en latinoamérica hispanohablante, a pesar de vivir en Perú. Hoy, en menos de dos años desde su fundación, Runa tiene más de mil clientes y una valorización de $75 MM, demostrando que Courtney tenía razón en priorizar el mercado más grande. Y aunque estar en un buen mercado no es suficiente para tener éxito, un mal mercado es lo suficiente para que fracases, porque el mercado siempre gana.

Otros emprendedores, como Gonzalo Begazo de Chazki y Andrea Baba de Fitco, que empezaron en Perú y luego abrieron en mercados como México, me han confirmado que rápidamente el mercado más grande termina cobrando más relevancia exclusivamente por un tema de dimensiones. Y que hoy por hoy, si volverían a empezar, irían de frente a los mercados más grandes.

Estas cuatro lecciones son solo algunas de las muchas que se me han quedado grabadas. Y es que, como explica Enzo, tratar de ayudar a una startup es una excelente manera de aprender y hasta de acelerar tu carrera. Hoy, gracias a aprender de emprendedores, me siento mucho más capacitado para los futuros retos que me tocarán.  

One thought on “Aprendiendo de emprendedores”

  1. Excelente relato de lo que puede uno aprender intentando ayudar. Sin duda, las experiencias de quienes están “en la cancha” del emprendimiento tienen un grado de valía y son muy útiles para quienes tratamos de venir luego. Genial la manera cómo el autor presenta “las enseñanzas eprendidas” ya que las muestra con una sencillez encomiable. Gracias por ello y también las felicitaciones que corresponden.

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