El porqué detrás de Codeable

Hace 9 meses me uní a Able, un Venture Studio de Nueva York, para ser parte del equipo fundador de Codeable, un bootcamp intensivo de 6 meses donde entrenamos a los alumnos para que se vuelvan full stack web developers. 

El viernes 9 de agosto graduamos al primer grupo de alumnos. He decidido compartir el discurso de graduación por dos motivos:

  1. Es importante celebrar los hitos que vas cumpliendo como emprendedor. Es una forma de mantener la sanidad ante la adversidad que afrontas.
  2. Demuestra la misión detrás de la iniciativa que empezamos. Tener una misión que va más allá del componente económico es clave para poder dedicarle ese adicional cuando todo parece que se complica.

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Buenas noches a todos y muchas gracias por venir.

Hoy van a tener la oportunidad de presenciar el aprendizaje de estos 18 valientes que apostaron por un modelo educativo distinto.

Por esa apuesta, nosotros vamos a estar eternamente agradecidos. Sin la confianza que nos dieron, nada hubiera sido posible.

También quiero agradecer a Able. Able, una empresa que desarrolla productos para los inversores más reconocidos a nivel mundial, apostó por nuestro país como el lugar para armar su equipo técnico. Able crea tecnología en Perú, la cual es implementada en los famosos polos de innovación, como Silicon Valley y Nueva York. 

Crear Codeable es una nueva demostración de creer en el talento de nuestro país, cosa que a nosotros-a veces-nos cuesta.

Y por supuesto que voy a agradecer al equipo que nos acompañó en el camino. Emprender una nueva iniciativa siempre es complejo, pero hacerlo con este excepcional equipo no solo lo hizo posible, también lo convirtió en una pasión compartida.

Pero no quiero solo agradecer hoy día, quiero compartirles el objetivo detrás de esta iniciativa que estos 18 graduados han hecho realidad. 

Cuando miramos el sistema educativo actual, podemos ver que no solo no es inclusivo, es regresivo. El tener un título universitario o de un instituto es prácticamente considerado un prerrequisito para tener un trabajo. Pero esto solo está disponible para los que están en posiciones económicas privilegiadas. Y no solo lo digo por el costo directo, si no por el costo de oportunidad de no producir por 5 años. Ese es un lujo que pocos se pueden dar. 

Esta problemática se traduce en que solo 4 de 10 jóvenes ingresan a la universidad. Y de esos, 7 de 10 logran graduarse. Pero esa no es la peor parte. Sólo algunos reciben una educación de calidad. Y MUY pocos reciben una oportunidad laboral. No es ninguna sorpresa que por eso, 8 de cada 10 jóvenes trabaja en la informalidad.

Con esa realidad en mente, nos propusimos crear algo mejor. Desde Able, nos imaginamos un movimiento que democratiza la educación superior. Eso se ve reflejado desde el diseño Codeable. 

  • La corta duración reduce el costo de oportunidad de no trabajar, haciendo el programa más inclusivo que las alternativas actuales. 
  • Definimos la fecha de graduación desde el inicio, mandando el mensaje que lo que queremos es que se gradúen a tiempo. Si no lo hacen, nosotros hemos fracasado.
  • Por último, la forma de pago también reduce la fricción ya que el cobro es posterior a la graduación y dependiente del éxito laboral del alumno. Esto es posible gracias al esquema de ingresos compartidos donde cobramos un porcentaje del salario futuro de los alumnos.

La forma de pago es particularmente importante, porque nos permitió asumir este reto como grupo. Los 18 tenían la meta de conseguir un trabajo y a nosotros eso también nos quitaba el sueño. Y no solo porque somos bien intencionados, sino también porque la sostenibilidad económica de nuestra iniciativa depende de eso. Si nosotros no logramos colocar a estos alumnos, no solo ellos se quedan sin trabajo, nosotros también.

Este reto colectivo nos unió a todos, independiente de nuestro rol o contexto. No importaba si eras un profesor, si ya habías trabajado como developer o si recién salías del colegio. Y esa ha sido la clave del éxito. Éxito que se ve reflejado en que hasta el día de hoy, este grupo ha recibido 12 ofertas. Ofertas considerablemente por encima del salario mínimo en un contexto macroeconómico complejo. Y los que no lo han conseguido es porque tienen mayor resistencia a mi intensidad y han decidido,  inteligentemente, posponer la búsqueda para acabar el bootcamp con excelencia. 

Voy a compartir con ustedes dos historias que son reflejo de la problemática que les mencioné al inicio, pero que demuestran que como un colectivo lo podemos superar. 

Paulo entró a una universidad pública en Tingo María guiado por su pasión hacia la tecnología. Luego de 5 años consiguió trabajo. Y a pesar de que ese trabajo lo ayudó y lo trajo a donde está hoy, solo le pagaban una fracción del sueldo mínimo. Pero su perseverancia lo llevaron emprender con el fin de encontrar un futuro mejor.

Si bien su emprendimiento no ha despegado como él quisiera, su pasión hizo que nosotros no pensemos dos veces en aceptarlo. Como siempre, Paulo aprovechó la oportunidad y ayer aceptó la oferta de una reconocida startup con presencia en Perú y Chile, donde recibirá  un sueldo mensual 25 veces mayor al de su anterior trabajo.

Carlos ingresó a una reconocida universidad privada en Lima. Pero luego de un par de años, su situación económica lo obligó a dejar la universidad y trabajar en call centers y almacenes. Luego de 10 años de esfuerzo, habiendo ahorrado lo suficiente, Carlos apostó por nosotros y luego de seis meses consiguió trabajo en una reconocida startup chilena. Todos sabemos por los retos que has pasado Carlos, pero en 3 días empiezas una carrera en tecnología y tu esfuerzo habrá valido la pena.

Así como estás dos historias, tenemos 16 más. Historias que demuestran que el talento está distribuido en todo el mundo. En nuestro país. Pero las oportunidades no. 

Habiendo dicho eso, ese es un reto solucionable si todos los que estamos acá lo asumimos como propio. Podemos reducir esa brecha de oportunidad. Hoy, luego de 6 meses, cada uno de ustedes está en una posición de contribuir a esa solución. Y si bien eso llega como recompensa a su esfuerzo, también les genera una responsabilidad.

Y por eso les quiero pedir dos cosas:

  1. La primera: No se conformen con lo que hemos conseguido.
  2. La segunda: Generen más oportunidades como las que ustedes han tenido. Independiente del lugar donde se encuentren.

Quiero recordar la misión que ustedes mismos definieron en el primer dia del bootcamp. 

  • BE FREE TO BUILD AND  ENJOY A BETTER FUTURE TOGETHER 

Los quiero felicitar porque lo han logrado. 

Si bien, han acabado el bootcamp, sus carreras en tecnología recién empiezan. Y nuestro colaboración como movimiento conjunto, que busca democratizar la educación superior, también.

¡Felicitaciones! ¡Muchas gracias a todos!

PD. Si están interesados en entrevistar a los alumnos, mándenme un mensaje  a andres@able.co

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